Más del 95% de la producción de alimentos se lleva a cabo en la superficie del suelo. El suelo se considera un recurso natural no renovable, ya que puede tardar hasta 20,000 años en regenerar 1 cm de suelo [1]. Esto hace necesaria la implementación de estrategias para reducir la degradación de los suelos agrícolas. La evaluación de la calidad del suelo nos permite establecer las tasas mínimas de fertilización requeridas, asegurar un uso y manejo eficiente del agua, y evitar la sobreaplicación de agroquímicos para el control de enfermedades transmitidas por el suelo.
La calidad de los suelos agrícolas se define por parámetros físicos, químicos y biológicos, así como por sus interacciones, los cuales determinan el nivel de productividad de los cultivos [2]. Los suelos de alta calidad permiten obtener mayores rendimientos de producción con facilidad, mientras que los suelos de baja calidad representan una inversión creciente en insumos, enmiendas o prácticas de manejo agronómico para alcanzar los niveles de producción deseados. Ver Figura 1.
Figura 1. Determinación de la calidad de los suelos agrícolas.

En este sentido, primero hablaremos de la calidad o salud biológica de los suelos, enfocándonos en la microbiología del suelo (adjetivo: edáfico). Los microorganismos han pasado desapercibidos debido a su tamaño diminuto; sin embargo, tienen la capacidad de generar cambios positivos o incluso negativos en su entorno. Los microorganismos que benefician a las plantas se conocen como microorganismos "benéficos", mientras que los "fitopatógenos" son microorganismos no deseados que causan enfermedades y daños a las plantas, lo que resulta en pérdidas económicas significativas [3]. Por lo tanto, es imperativo establecer el contenido de las diferentes especies de microorganismos en el suelo. Esto se puede realizar mediante un análisis de laboratorio de suelos, el cual incluye la identificación y cuantificación de los diferentes grupos de microorganismos benéficos y fitopatógenos. Ver Figura 2.
Figura 2. Proceso de análisis microbiológico de suelos.

Las poblaciones microbianas más abundantes en los suelos son las bacterias, las cuales pueden agruparse de acuerdo con la siguiente tabla:

Los hongos también forman parte de la biodiversidad del suelo; hablamos de hongos microscópicos con funciones para liberar nutrientes y combatir enfermedades y plagas del suelo.
Después de los hongos, se pueden encontrar levaduras, las cuales mantienen una alta tasa de degradación de la materia orgánica.
Imagen 1. Biodiversidad del suelo.

Los tratamientos químicos para la desinfección del suelo antes de la siembra, el riego abundante y la aplicación de antibióticos durante el desarrollo del cultivo disminuyen el contenido de microorganismos benéficos, limitándonos de todos los beneficios que estos diminutos organismos pueden proporcionar. Una estrategia para reducir esta pérdida es la incorporación de microorganismos benéficos al suelo; uno de los métodos más eficientes es a través de formulaciones comerciales estandarizadas. Diversos estudios que hemos realizado concluyen que es posible mejorar la calidad microbiológica de los suelos aumentando la concentración de los principales grupos de microorganismos [4]. Ver Figuras 1 y 2.

La aplicación de microorganismos benéficos a los suelos agrícolas es cada vez más importante, formando parte de lo que se conoce como "fertilización biológica", y es una necesidad en los planes de fertilización de diferentes cultivos. Sin vida en el suelo, es imposible liberar todo el potencial de nuestras plantas.
Referencias
1. Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) 2015, web: http://www.fao.org/fileadmin/user_upload/soils-2015/docs/ES/ES_Print_IYS_food.pdf
2. Guía para la evaluación de la calidad y salud del suelo (USDA), 1999, web: https://www.nrcs.usda.gov/Internet/FSE_DOCUMENTS/stelprdb1044786.pdf
3. Microbiología agrícola: hongos, bacterias, micro y macrofauna, control biológico e interacciones planta-microorganismo. Ronald Ferrera Cerrato y Alejandro Alarcón, Editorial Trillas. 2007, ISBN 978-968-24-7810-9.
4. Libro de ensayos LIVENTIA.



