Algo en lo que nuestro amigo agricultor quizás no piensa a menudo es en su gran contribución para alimentar a la población, ahora más que nunca, ya que la población mundial crece a un ritmo acelerado, más rápido que la producción de alimentos.

Uno de los principales retos de la tecnología agrícola actual es producir más con menos. Se deben desarrollar sistemas agrícolas más productivos y sostenibles para satisfacer la creciente demanda de alimentos, utilizando menores cantidades de insumos y manteniendo los suelos sanos.

¡¡¡¡Porque los suelos también se enferman!!!!

Para satisfacer la futura demanda de alimentos, ¿será necesario cultivar una mayor superficie de tierra? ¿O no sería mejor que la misma tierra cultivable de hoy pudiera satisfacer la demanda futura? Esto podría suceder si se aumentara el rendimiento de las tierras cultivables. ¿Cómo? Por ejemplo, mejorando la salud de los suelos que se cultivan.

Hablemos de los microbios.

No vemos a los microbios como las bacterias; la mitad de tu cuerpo son microbios. En la naturaleza también existe este mundo imperceptible donde hay miles de microorganismos en el suelo. Una serie de microorganismos vive en todas las raíces de las plantas y ayudan a alimentarlas. Un puñado de tierra contiene miles de bacterias, y gran parte del éxito de la producción agrícola depende de poder preservar la variedad de microorganismos en el suelo. Asimismo, se ha descubierto que la contaminación del suelo daña y reduce la variedad de bacterias, enfermando al suelo.

Aprovechemos el poder de lo vivo, ayudemos a la naturaleza.

Los productos de LIVENTIA representan una forma natural de ayudar a optimizar el suelo agrícola, en armonía con la naturaleza, utilizando sus innumerables recursos.

Es muy importante que una tierra o suelo cultivado sea rico en los microorganismos que componen los productos de LIVENTIA, los cuales son responsables de descomponer la materia orgánica del suelo para que las plantas puedan asimilarla y así nutrirse. Además, aumentan la resistencia de la planta a los patógenos del suelo y promueven su crecimiento, para producir más con menos, manteniendo la salud del suelo.